La transición de los cetáceos desde la tierra al mar es uno de los ejemplos más drásticos de evolución adaptativa en la historia de los mamíferos.
Tras la extinción de los dinosaurios marinos (como los mosasaurios), los océanos quedaron sin grandes depredadores, permitiendo que pequeños mamíferos terrestres colonizaran aguas más profundas sin competencia.
Pasaron de dietas omnívoras a piscívoras. Sus cuerpos se alargaron para ganar hidrodinámica y sus extremidades se transformaron en timones naturales para una caza más eficiente.
Perdieron el pelaje para reducir la fricción y desarrollaron el blubber (grasa), esencial para mantener el calor y otorgar la flotabilidad necesaria.
Pequeño herbívoro terrestre que se refugiaba en el agua ante el peligro. Tenía huesos densos que actuaban como lastre y un oído con estructuras que solo poseen los cetáceos.

Fue un animal terrestre con pezuñas, del tamaño de un lobo. Su oído ya presentaba la bulla timpánica, una característica única de los cetáceos.

Conocido como la 'ballena que camina'. Similar a un cocodrilo peludo, podía moverse en tierra y nadar en aguas poco profundas. No tenía orejas externas; oía las vibraciones a través de su mandíbula.

Miembro de los Remingtonocétidos con un hocico extremadamente largo. Utilizaba su cola robusta para nadar y sus mandíbulas especializadas para detectar presas por vibración.

Fue el primer grupo en dispersarse por todos los océanos del mundo. Géneros como Maiacetus muestran que aún daban a luz en tierra (cabeza del feto hacia atrás), pero sus patas ya estaban transformándose en aletas funcionales.

Totalmente acuático con forma hidrodinámica (similar a un delfín). Sus patas traseras eran vestigiales y su columna vertebral ya estaba adaptada para el poderoso nado vertical.

Ancestro temprano de los misticetos (ballenas con barbas). Aunque aún conservaba dientes, su boca ya mostraba el desarrollo de encías complejas que darían lugar a las barbas para filtrar alimento.

Pertenece al grupo de los odontocetos (cetáceos con dientes). Fue uno de los primeros en desarrollar una estructura en el cráneo para la ecolocalización, permitiéndole cazar mediante el sonido.

Un misticeto primitivo que, a diferencia de las ballenas actuales, poseía dientes grandes y afilados para cazar presas individuales en lugar de filtrar alimento.

Migración de las fosas nasales hacia la parte superior del cráneo.
Conservan la estructura ósea de cinco dedos de sus ancestros terrestres.
Huesos flotantes que demuestran que una vez tuvieron patas traseras.

