Fotografía:
El impacto humano en los océanos
A pesar de su majestuosidad, los cetáceos son extremadamente vulnerables. Conocer estas amenazas es el primer paso para su protección.

Cambio climático
El aumento de temperatura desplaza las presas hacia los polos, obligando a los cetáceos a alterar sus rutas migratorias. Paralelamente, la acidificación del océano debilita el krill y otros eslabones base de la cadena trófica.

Contaminación acústica
Los cetáceos dependen del sonido para navegar y alimentarse. El tráfico marítimo y sonares llenan el océano de un ruido que puede desorientarlos o causarles daños físicos graves.

Capturas accidentales
Miles de delfines y ballenas quedan atrapados en redes industriales (Bycatch). Al no poder subir a respirar, mueren por asfixia en cuestión de minutos.

Plásticos y microplásticos
Confunden bolsas con medusas. La ingestión bloquea su sistema digestivo, provocando desnutrición, mientras las toxinas de los microplásticos afectan su salud a largo plazo.
Colisiones con buques
Las rutas migratorias coinciden con el tráfico comercial. Los grandes buques a menudo no detectan a los animales, provocando impactos fatales o heridas por hélices.

Caza comercial y tradicional
Prácticas como el Grindadráp en las Islas Feroe o la caza comercial en Japón persisten, enfrentando hoy una fuerte presión internacional para su abolición.
¿Cómo puedes ayudar?
Reduce el uso de plásticos, apoya el comercio local y elige avistamientos responsables.
Avistamiento responsable
Elige embarcaciones con la "Bandera Azul". Estas empresas garantizan el cumplimiento de la normativa española de protección de cetáceos.
Reducción de plásticos
El 80% de la basura marina es plástico. Pequeñas decisiones de compra pueden evitar que toneladas de residuos lleguen al mar.
Consumo y apoyo local
Apoyar a las ONGs locales es vital para el rescate y la rehabilitación de animales varados en nuestras costas.